La oscura senda del antihéroe

Posted by Jesus Ademir Morales On Marzo - 9 - 2009

mad-maxEl atractivo de la transgresión siempre se ha hecho patente en todas las creaciones culturales de la humanidad. El contraste entre figuras como la del semidivino Aquiles, en comparación con el mortal Héctor, manifiesta que ya los antiguos griegos, siempre sabios, tenían consciencia de que existen seres que se caracterizan por marchar siempre en el límite de cualquier consideración moral. Apolo, y Dionisos, por ejemplo, fueron polarizados excesivamente por Nietzsche, y un estudioso como el filósofo italiano Giorgio Colli, ha ponderado que en el fondo son divinidades ambivalentes, que lo mismo pueden hacer una gran acción por los hombres que jugar con ellos a través de crípticos enigmas en los que se juegan la existencia entera.
Aquiles, Perseo o Teseo, son más bien antihéroes: su talante trasgresor obedece más a un estar situado por encima de los límites humanos de comprensión, que por su ascendencia divina. Todos ellos siguen su propio logos, en lugar de simplemente adecuarse al común para los demás. Son aristócratas de sí mismos, y sus acciones, aunque no siempre son las más adecuadas para relacionarse con los demás, siempre exponen una autarquía pronunciada que los ennoblece: los torna dignos de admiración y respeto.

Algunos antihéroes contemporáneos por antonomasia podrían ser los cinematográficos, cono es el caso del protagonista de la serie de ciencia ficción punk Mad Max (1979-1984), protagonizada por Mel Gibson. El expolicia futurista Max Rockatansky rebasa todos los límites de lo establecido para castigar, por el asesinato de su familia, a un grupo de neobárbaros motorizados en una Australia postapocalíptica. Este antihéroe fundamenta la instauración de su logos particular, emulando a Aquiles, sobre un nihilismo activo muy posmoderno.

Otro ejemplo más reciente es el de la cinta de corte fantástico Watchmen (2009), que está basada en el comic del célebre Alan Moore y que presenta una realidad en la que los clásicos superhéroes de historieta se han transformado en seres marginales, rechazados y temidos por la sociedad. Dirigida por el cineasta Zack Snyder, quien ya había ensayado este concepto del antihéroe en la épica 300 (2006) y que seguramente lo volverá a realizar en la inminente Heavy Metal, basada en el famoso comic de fantasía heroica, que ya se anuncia para 2010, Watchmen tiene mucho del sentido ostentado por la obra de “El viaje de los argonautas” escrita por el poeta alejandrino Apolonio de Rodas. Tanto los antihéroes de Moore/ Snyder, como los Argonautas de Apolonio- que era un grupo de héroes griegos en busca de una prenda divina, y que enfrentaron una serie de avatares en contra del destino- encarnan la posibilidad de un logos humano, es decir, una alternativa para valorar toda trascendencia, demasiado pura, demasiado abstracta, a favor de la inestable pero más experimentable y vital, inmanencia humana. Nietzsche entero no podía ser comprendido, más allá de la oscura senda del antihéroe.

Leave a Reply