Uno de los mejores regalos que nos ofrece el verano es, sin duda, que festivales, ciclos, ferias y fiestas varias aparecen a doquier, como setas fertilizadas. Las agendas culturales rebosan de información, colapsan servidores, dan trabajo a jóvenes becarios/precarios y bloquean mostradores con sus amplios programas de bolsillo. Y todo por el sorprendente módico precio de gratis.
Hace unos días volví, cual bucle vital, al Festival 30 nits de Sabadell, para ver la primera muestra de cortometrajes de la presente edición. En ella se exhibían los mejores trabajos de distintas escuelas de cine del país, como la ECAM de Madrid, la ESCAC de Barcelona, o la EISV de Vigo. Los cortos eran, como es lógico, técnicamente perfectos. Sin embargo, también resultaron casi todos igualmente mediocres: historias algunas absurdas, hasta pretenciosas, pero vacías. Read the rest of this entry »



