Martin Scorsese vs George Harrison: Living in the material world

Posted by Eva Rodríguez On noviembre - 26 - 2011

Como os comentábamos hace unos meses, Martin Scorsese ha presentado este 2010 un extenso, extenso documental sobre la vida y obra de George Harrison, “George Harrison: Living in the material world”. Y vuelvo a repetir extenso, si me permitís, porque a 208 minutos – esto son 3 horas y 28 minutos- no los perdona ni la pausa a la hora y media, ni mis piernas intentando recuperar el sentido.

Escucho a los Beatles desde que tengo uso de razón, aunque nunca me he considerado una beatlemaníaca en general por lo despectivo del término. Y no lo soy tampoco porque parece ser que implica que ante cualquier beatleevento, como presentación de documental, recopilatorio navideño o fotografías de beatles desnudos, vete tú a saber, debes decir que mola si es innovador, que no mola si te cuenta cosas que ya sabemos. Y que encima, sumado a un fenómeno Scorsese, genera una expectativa tan amplia que la desilusión por resultar finalmente algo mediocre preferimos esconderla tras un tupido velo.

Living in the material world es una película excesivamente larga, excesivamente pesada y excesivamente descontextualizada. Si bien, como comentábamos anteriormente, rinde tributo al beatle más enigmático, siempre a la sombra del binomio Lennon-McCartney, hecho que ya de por sí es de agradecer, Scorsese construye un relato irregular y hasta cierto punto sensacionalista, inconexo, y superficial.

Por el camino aparecen innumerables personajes del todo innecesarios, desde productores a ex-rollos, ex-novias o ex-amantes, y otros un tanto más interesantes, con la más que ineludible presencia Paul McCartney y Ringo Starr, viejos archivos con declaraciones de Harrison o la entrañable intervención de su hijo Dhani. Merece una mención especial el Maharishi Mahesh Yogi, simpático gurú y desaparecido multimillonario, bajito y de voz aguda al que posteriormente un desengañado Lennon dedicaría la canción Sexy Sadie. Si bien algunas de las críticas caídas sobre el film destacaban el excesivo peso había adquirido el misticismo de Harrison en el documental, personalmente creo que fue un mal menor; al contrario, bien planteado, incluso podría hasta haber sido interesante. En fin.

Y cierro el post con una sensación agridulce, porque sin duda me habría encantado poder decir que el montaje era impecable, las imágenes, todas extraordinarias, que el hilo conductor no lo definía tan solo el material que los becarios de Scorsese habían conseguido recopilar, que a Harrison no lo presentaban como un ser infiel y prácticamente carente de sentimientos y sobre todo, que no estuve esperando ansiosa durante más de treinta minutos que anunciaran su muerte. Pero ya es tarde. Y como el trailer del documental me parece demasiado prometedor, os dejo la anécdota de la entrada más cara de la historia.

Artículos relacionados

Creative Commons License
Esta obra se encuentra protegida bajo la licencia Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.

Leave a Reply