Lo bueno se hace esperar, según dicen. O mejor aún: lo bueno se hace esperar, y si es mucho, viene además por partida doble. Como los petit-suisse.
He de agradecerle a la señora cabezonería, o a la señora peserverancia, que suena mejor, el hecho de haberme permitido ver “Declaración de guerra“, de Valérie Donzelli. Parece ser que tiendo a llorar en las pelis, y no había que ser muy observador para darse cuenta de que verla supondría abocarse inevitablemente al vacío de los llantos. Así que tuve que esperar a que alguna alma caritativa quisiera acompañarme al cine, y eso fue dos semanas antes de que la retiraran del circuito económico cinematográfico, si es que todavía existe ese término, de Barcelona.
Y ahí llego mi segunda alegría del día, y es que finalmente fuimos a verla a los cines Meliès. No suelo subir a Barcelona a ver películas porque, además de que sale extraordinariamente caro, tardo una hora y casi 6 euros en llegar allí, y soy becaria. Pero la ocasión lo merecía, y el resultado superó con creces las expectativas: dos euros más barato que la media en la ciudad, un sonido buenísimo y encima, una programación para rezagados como yo.
‘Declaración de guerra‘ es definitivamente una película redonda. Pero empecemos por el principio. Read the rest of this entry »




