Archive for the ‘Filosofía’ Category

Aquiles y la tortuga: la carrera por el ser

Posted by Jesus Ademir Morales On Marzo - 16 - 2009

ist2_3586198-greek-athletes-seamless-vector-wallpaperZenón el filósofo de Elea nos da la pauta para llevar a cabo una breve meditación acerca de la importancia que entraña para el sostenimiento de la realidad, el esfuerzo físico aunado al hermenéutico.

De acuerdo a Zenón, en cierta ocasión el gran Aquiles, conocido como el caudillo de los pies ligeros, capaz de acorralar veloz mente a guerreros de la talla de Héctor de Troya, decidió enfrentar en un improvisado certamen a una tortuga. Pero, en una actitud magnánima, Aquiles decide otorgarle al reptil una breve ventaja. Luego de que la tortuga se ha adelantado un breve trecho, el rey de los aqueos parte en rauda carrera, son el fin de rebasarla sin mucho esfuerzo. Sin embargo, para su sorpresa, no consigue alcanzar a la tortuga. Aquiles intenta esta acción una y otra vez, pero pronto descubre con pasmo que cada vez que intenta acortar la distancia que lo separa del animal, la tortuga lo adelanta sin importar su parsimoniosa marcha. Así, al final, Aquiles no logra ganar la competencia, y cae derrotado ante la tortuga.

¿Qué es lo que trató de comunicarnos Zenón, con esta célebre paradoja? Dejando de lado su evidente y profunda preocupación por el problema de la imposibilidad del movimiento; nosotros queremos destacar el modo en el que la vivencia física de las personas, supera en relevancia, a la sola experiencia intelectiva del carácter hermenéutico de la realidad.

Si todo lo que nos rodea, el mundo que experimentamos cotidianamente, es solo un tejido de interpretaciones y un entramado especular de sentidos comunicantes, entonces en la medida en la que podamos cultivar y extender con ahínco la experiencia propia del ser, por medio del ejercicio y la práctica de actividades deportivas tan naturales y sencillas, como por ejemplo la carrera, obtendremos una ganancia de perspectivas que al ser comunicadas producirán una realidad más grande e interesante para todos. Aquiles y su derrota podrían hablarnos acerca de que, superar la escisión del existente con el ser, implica un esfuerzo físico tanto como reflexivo, y que la experiencia filosófica más plena debe incluir una preocupación por la corporeidad de los seres humanos, en especial de la propia, ya que tal vez, la subjetividad del enunciante del mundo, puede tener su última justificación en una manera de dar cuenta de la vivencia física del yo.

De tal suerte que vale la pena recordar continuamente la moraleja de Aquiles y la tortuga: correr un maratón puede ser toda una fuente de conocimiento metafísico: hay que esforzarse, literalmente, en hacerse dignos del ser.

La filosofía de Björk

Posted by Jesus Ademir Morales On Marzo - 12 - 2009

bjork2La cantante islandesa Björk, una de las artistas más libres e independientes desde hace más de dos décadas, manifiesta en el fondo de su propuesta musical un eclecticismo suicida que la transforma en una creativa impredecible y nunca conforme.
Björk impacta siempre, no porque nos ofrezca algo nuevo por sí mismo, porque ciertamente no lo hay: la posmodernidad ha desfundamentado todo afán de revolucionar nada; ni siquiera en el ámbito de la expresión musical pop. El éxito de Björk estriba en la manera tan personal de ordenar numerosos elementos culturales, los más diversos y plurales, para trasladarlos a lo melódico, de acuerdo a una sensibilidad artística de libertad jubilosa, que la lleva a explorar el mundo a través de su interiorización ilimitada.De Debut hasta Volta, la estética de Björk se nos ofrece como una reflexión holística vertida en arte.

Cabe recordar que el principio holístico sostiene que las cualidades perceptibles en una totalidad dada son diferentes a las que pueden captarse en cada una de sus partes. Björk, en álbumes tan profundos y experimentales como Homogenic, Vespertine, o Medúlla, pareciera hacernos comprender que la realidad, en su inmensidad subyugante, es totalmente imposible de ser abordada limitándose a tomar y vivir uno de sus elementos integrantes por separado: lo que nos manifiesta Björk en muchos de sus videos, repletos de enigmáticas metamorfosis, y de dinámicas transformaciones inquietantes, es que un organismo rebasa cualitativamente cualquier manera de mensurarle, por medio de la simple adición de sus partes.

Esta genial islandesa comparte la genialidad de los poetas, el visionario talante de los enfermos mentales, y la sabiduría de los niños. Es una hermana espiritual de Jean Dubuffet o de Karel Appel; de Leonora Carrington,  Remedios Varo, Luis Buñuel o Alejandro Jodorowsky.

Algunas de sus composiciones más memorables, como las que elaboró en Selmasongs, para la cinta de Lars Von Trier, Dancer in the Dark (2000) se transforman en himnos al derecho a pensar el mundo desde lo absolutamente otro. Por medio de posindustriales infiernos futuristas, o a partir de oníricos sonidos de paraísos interiores, hechos de cristal y brisa; desde la búsqueda inagotable de nuevas maneras de aproximarse a la esencia de la realidad, desde la música; o la pureza de su gestación natural- como en el álbum Medúlla, que está musicalizado enteramente voces humanas; Björk se nos aparece como una peregrina chamanezca, proveniente de recónditas lejanías boreales, que nos trae mensajes de cómo se mira el mundo desde fuera, cuando estamos todos tan dentro, soñando aún.

La Gruta de Buontalenti: los símbolos de la maternidad

Posted by Jesus Ademir Morales On Marzo - 11 - 2009

img_2329Más que una muestra de manierismo libre y jubiloso, la Grotta Grande de Bernardo Buontalenti, que se localiza en los Jardines de Boboli, en Florencia; en lugar de cumplir su cometido de obra trasgresora, como en su momento seguramente lo consiguió, con el paso del tiempo y la carga de lecturas que va suscitando, nos retorna una sabiduría primordial, en donde el espacio cavernoso y profundo, denso y fértil nos conduce de nuevo a la vivencia del vientre materno, en donde todo era en potencia, la materia misma de nuestro ser.

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Cual si fuese un crisol de bullente vitalidad grumosa, las figuras y adornos esculpidos en los muros de la gruta de Buontalenti parecieran brotar de los primeros respiros de la piedra, como si por una extraña alquimia, la maternidad implicara un cambio en su mayor parte interior y el recién nacido fuese solo una manifestación menor, un aviso apenas, de una prodigiosa transformación del mundo, que en las entrañas de la realidad, se produjera. De allí el inmenso valor de la individualidad, que en su seno germina toda posible pluralidad en el universo.

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En el corazón de la gruta de Buontalenti se puede contemplar el conjunto escultórico de “Paris y Helena”, realizado por Vincenzo Rossi da Fiesole. En este trabajo se percibe un alto erotismo, las figuras están entregadas a una aproximación sugerente y maliciosa, como si involucraran en el secreto de sus pasiones al espectador. Es significativo como, en una de las aberturas de la cueva, en forma de femenino vaso, o cáliz de una planta, en donde las semillas germinan, tenga tanta carga simbólica con referencia a la unión sexual, y sea allí justamente en donde la sensual composición escultórica de Rossi, se exponga. Como si, en esencia, el dar a luz un nuevo ser, no fuese sino solo la apariencia de las que se sirve un inmortal deseo amoroso que se transmitiese de criatura en criatura. Acaso la vida verdadera, solo sea la satisfacción de un deseo perenne, y el resto de la realidad no fuésemos sino un complejo pretexto del amor para vincularse a sí, en un onanismo inmemorial.

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Mucho de marino tiene la gruta de Buontalenti: el líquido materno que alguna vez nos contuvo en tinieblas tibias, queda manifiesto en el ambiente saturado de referencias a las metamorfosis operadas por las corrientes incesantes del vital líquido. Siluetas féminas e irresistibles de ninfas de río se desbordan de las rocas, y en el último recinto de la gruta se puede contemplar a la fuente del “Baño de Venus”, creada por Jean de Boulogne. El agua en su transparencia comparte la carga simbólica maternal de ser límite, de una frontera sutil entre la vida y la muerte: es la metáfora precisa de la vida más tenue; de la existencia, a medio camino, de su propia y definitiva difuminación.

Beaubourg: los sonidos del trasmundo

Posted by Jesus Ademir Morales On Marzo - 10 - 2009

matta2Viajar al lugar en donde las cosas y los sonidos que las aluden aún no están vinculadas. Retirar del mundo el velo de la necesidad y de la lógica, de la materialidad y de un sujeto implicante de ella. Trasladarse al centro vacío de toda obra artística, desde donde el sentido toma su crisol y las manifestaciones que puede adoptar en su interpretación, se manifiestan potenciales y libres de todo cauce.

Esa oportunidad nos la brinda un clásico de música electrónica experimental:  la obra “Beaubourg” del famoso compositor griego Vangelis. Se trata de una densa grabación de treinta y ocho minutos que apareciera en el año de 1978, y que fuera motivada por la imagen que despertó en la inspiración de Vangelis, La Place Beaubourg , una calle parisina en donde se ubica el célebre Centro Pompidou, del Museo Nacional de Arte Moderno.

Beaubourg es un sendero hacia los ínferos del ser, una secuencia de sonidos de ambientes oscuros e ilógicos. Vangelis se torna en un nuevo Virgilio, que nos acompaña hasta el centro mismo de un infernal laberinto sonoro, en donde los demonios vociferan por medio de una serie de clamores de sintetizador, y las almas de los condenados marchan en ciertas series de ritmos breves que se repiten para dar una pauta de esperanza en poder salir alguna vez de ese espacio, que podría haber sido creado por Jerome Bosch o Roberto Matta, al imaginarse una pesadilla eterna, e intentar expresarla sin imágenes.

Descartes pensó alguna vez en la posibilidad de que un genio maligno hubiera creado el universo entero solo con el afán de poner a prueba nuestro entendimiento, y así sembrar la duda acerca de si el mundo, más allá de las apariencias, pudiera ser algo totalmente diferente- y nosotros pudiéramos pensar- incluso inexpresable.

Vangelis tal vez lo que logró en Beaubourg, fuera capturar los sonidos de esa realidad profunda de Descartes,  esa dimensión de inmediatez que trasciende el mundo como representación, y que desborda toda vía para comprenderlo racionalmente. Beaubourg es un umbral de  misticismo bizarro y trasgresor, que quien lo experimenta ya no puede escuchar las voces que configuran el ser, de la misma manera. A veces el silencio desea expresar sus enigmas, y en Beaubourg, Vangelis supo como ser el portavoz de su mensaje de intempestiva otredad.

Beaubourg transforma a la música electrónica en una vía de especulación metafísica: son los sonidos del trasmundo, que nos dicen, que nos llaman.

Pietro da Cortona: problema y misterio

Posted by Jesus Ademir Morales On Marzo - 9 - 2009

pietro-da-cortona-xx-allegory-of-divine-providence-1633-1639-xx-private-collectionGabriel Marcel, el escritor y filósofo francés, parte de una distinción precisa para ingresar en los profundos ámbitos de su reflexión. De acuerdo a este autor, hay una diferencia capital entre problema y misterio. El primero es una interrogante que se presenta delante de un sujeto, desde una perspectiva meramente fáctica, y por lo consiguiente tiene la posibilidad de ser resuelta sin que el sujeto tenga que ver en ello. Los humanos, ante ciertos acontecimientos, no son más que impotentes contempladores, y solo pueden atestiguar el modo en el que los eventos se ven alterados por influencias ajenas. Incluso, es posible que el verdadero cometido de la vida sea solamente prestar atención del fenecimiento del mundo, y no, hacer lo posible por demorar el indefectible paso de la muerte sin final.

Pero a diferencia del problema, que principalmente se relaciona con los discursos y perspectivas de las ciencias; el misterio, se puede concebir en una vivencia más honda y no necesariamente ha de carecer de solución, ni de recaer esta misma, en lo trascendente. Además, en el ámbito del misterio, el sujeto mismo se encuentra implicado: ya no es un simple espectador como en el problema. De acuerdo a lo anterior, podemos pensar que en cada enigma hay un llamado, una invitación a dejar algo de sí, al develar cierto secreto, a cambio de exponer un tanto de lo indecible a la luz. Acaso frente a todo misterio una parte de nosotros se queda para siempre en las sombras, con el propósito de que un conocimiento perenne nunca deje de iluminar añoranzas de aurora en el hombre.

A juicio de Marcel, la equivocación más rotunda por parte de las metafísicas es querer aproximarse a los misterios como si fuesen problemas. Más recomendable es acercarse a los misterios del mundo con una actitud de recogimiento, que alude a una reflexión que parte de los propios registros del ser, que anidan en el corazón del sujeto. Un ejemplo muy claro de esta postura comentada por Marcel, quizá, pudiéramos hallarla en el arte del pintor barroco Pietro da Cortona, en especial en su esplendoroso fresco, titulado “Alegoría de la Divina Providencia”. En este trabajo, lo que trató de hacer da Cortona fue abrir una vía en el firmamento para contemplar a plenitud a las potestades celestes. Su eficiente técnica ilusionista, y la visionaria profusión en los detalles, nos hacen compartir un panorama de transrealidad en el que las fuerzas del Cielo se manifiestan en una dinámica divina. Pero, por medio de la distinción entre problema y misterio de Gabriel Marcel, y por obra del elevado arte de Pietro da Cortona, el contemplador que se aproxime a esta obra pictórica con el recogimiento, la sabiduría respetuosa necesaria, logrará dar un vuelco, y sentir en el alma que ya no mira lo más alto del ser, sino que presta su contemplación a la propia Divinidad, quien desde un sitial más alto, nos hace disfrutar de la aglomeración venerante se sus criaturas celestes. La obra de Pietro da Cortona nos expresa que, los problemas del mundo se resuelven entre todos, pero los misterios se vivencian con lo sagrado, en una íntima participación.

La oscura senda del antihéroe

Posted by Jesus Ademir Morales On Marzo - 9 - 2009

mad-maxEl atractivo de la transgresión siempre se ha hecho patente en todas las creaciones culturales de la humanidad. El contraste entre figuras como la del semidivino Aquiles, en comparación con el mortal Héctor, manifiesta que ya los antiguos griegos, siempre sabios, tenían consciencia de que existen seres que se caracterizan por marchar siempre en el límite de cualquier consideración moral. Apolo, y Dionisos, por ejemplo, fueron polarizados excesivamente por Nietzsche, y un estudioso como el filósofo italiano Giorgio Colli, ha ponderado que en el fondo son divinidades ambivalentes, que lo mismo pueden hacer una gran acción por los hombres que jugar con ellos a través de crípticos enigmas en los que se juegan la existencia entera.
Aquiles, Perseo o Teseo, son más bien antihéroes: su talante trasgresor obedece más a un estar situado por encima de los límites humanos de comprensión, que por su ascendencia divina. Todos ellos siguen su propio logos, en lugar de simplemente adecuarse al común para los demás. Son aristócratas de sí mismos, y sus acciones, aunque no siempre son las más adecuadas para relacionarse con los demás, siempre exponen una autarquía pronunciada que los ennoblece: los torna dignos de admiración y respeto.

Algunos antihéroes contemporáneos por antonomasia podrían ser los cinematográficos, cono es el caso del protagonista de la serie de ciencia ficción punk Mad Max (1979-1984), protagonizada por Mel Gibson. El expolicia futurista Max Rockatansky rebasa todos los límites de lo establecido para castigar, por el asesinato de su familia, a un grupo de neobárbaros motorizados en una Australia postapocalíptica. Este antihéroe fundamenta la instauración de su logos particular, emulando a Aquiles, sobre un nihilismo activo muy posmoderno.

Otro ejemplo más reciente es el de la cinta de corte fantástico Watchmen (2009), que está basada en el comic del célebre Alan Moore y que presenta una realidad en la que los clásicos superhéroes de historieta se han transformado en seres marginales, rechazados y temidos por la sociedad. Dirigida por el cineasta Zack Snyder, quien ya había ensayado este concepto del antihéroe en la épica 300 (2006) y que seguramente lo volverá a realizar en la inminente Heavy Metal, basada en el famoso comic de fantasía heroica, que ya se anuncia para 2010, Watchmen tiene mucho del sentido ostentado por la obra de “El viaje de los argonautas” escrita por el poeta alejandrino Apolonio de Rodas. Tanto los antihéroes de Moore/ Snyder, como los Argonautas de Apolonio- que era un grupo de héroes griegos en busca de una prenda divina, y que enfrentaron una serie de avatares en contra del destino- encarnan la posibilidad de un logos humano, es decir, una alternativa para valorar toda trascendencia, demasiado pura, demasiado abstracta, a favor de la inestable pero más experimentable y vital, inmanencia humana. Nietzsche entero no podía ser comprendido, más allá de la oscura senda del antihéroe.

Comentando a Emil Michel Cioran

Posted by Jesus Ademir Morales On Marzo - 5 - 2009

cioranEn lo que sigue desarrollaremos un comentario reflexivo con respecto a algunos aforismos del gran filósofo francés de origen rumano, E.M. Cioran:

“Ningún instante en el que no me asombre de encontrarme precisamente en él.”

La existencia no es más que una concatenación de casualidades que se ha tomado demasiado en serio. La vida humana pudo haber sido originalmente solo una eventual manera de pensarse, un subterfugio ideado al momento, para llevar a cabo alguna actividad cotidiana, y que por azarosas circunstancias se nos anquilosó en el ser profundo. Pero en ciertos momentos de desgarradura, aquella entidad inocente, libre e ilimitada, recobra la memoria, para contemplarse cautiva de su propia invención, estupefacta y arrepentida.

“Aquel poeta se especializó en lo fulgurante”

Los poetas son portadores de un saber de retornos. No hay que buscar en sus composiciones algo que repare nada. No suturan la herida que separa las palabras y las cosas. Muy por el contrario, ahondan tal escisión hasta hacernos entrar en esa misma llaga, con el alma entera. Al efectuar esa vuelta al cálido fondo donde aguardan, desde siempre, los ínferos del ser, nos percatamos de que, dentro y fuera, desde cierta perspectiva no son más que sinónimos en fuga permanente, como los polos idénticos de un imán. Y merced a esa vuelta a las regiones más recónditas del interior propio, podemos percibir el fulgor indecible de lo que alguna vez se quiso manifestar así, en la alteridad. Después, no queda más que retornar al mundo, a las cosas y objetos evocados en los versos, pero ahora contemplados de otra manera. Poesía es luz que alumbra, para ver(se) mejor las sombras.

“La música sólo existe mientras dura la audición, como Dios mientras dura el éxtasis. El arte supremo y el ser supremo poseen en común el hecho de depender totalmente de nosotros.”

La absoluta trascendencia es la inmanencia que se reconoce, razonablemente, en lo relativo. Puesto que solo en lo que se despliega allende los ámbitos controlables de la razón es dable a ser sentido con toda la intensidad del espíritu, y la música es uno de esos elementos, que como un ritual iniciático, forjado a través de armonías y pentagramas, aritméticas del arte que precisan ser superadas, nos sitúa en espacios donde lo divino se entrevera con la interpretación artística del creativo. En ese instante fugaz, en el que todo, como Todo, se justifica sin razón alguna, la fuerza de la inmanencia se torna en absoluto, como humano: lo sagrado se expresa entonces en su mera evocación, la obra culmina cuando se realiza en nosotros, más allá de todo lo real.

Baciccio: el Cielo y lo Circunvalante

Posted by Jesus Ademir Morales On Marzo - 4 - 2009

gesufig4En una obrita muy amena, Karl Jaspers, el gran filósofo, cita al neoplatónico Plotino en un hermoso pasaje que enuncia lo siguiente:

“A menudo, cuando despierto del sopor del cuerpo para volver en mí, veo una maravillosa belleza: entonces creo con la mayor firmeza en mi pertenencia a un mundo más alto y mejor, obra enérgicamente en mí la más gloriosa de las vidas y me hago uno con la Divinidad”.

La vivencia mística de Plotino es ponderada por Jaspers para ilustrar su profundo concepto de lo Circunvalante. Para Jaspers, la relación habitual con que conceptualizamos el conocimiento es decir, la diada sujeto-objeto, en el fondo es una noción imposible, porque no puede uno escapar de ella a un supuesto exterior desde donde visualizarla en su conjunto. Pero precisamente esta imposibilidad alude a una intuición del mundo como ámbito cerrado, que lógicamente, señala como exterior a una cierta enigmática región de la que no es posible referir nada y a la que solo es posible acercarse por medio de lo que trasciende el logos, es decir, el sentimiento, la sabiduría, la fe y el arte. Tal dimensión inefable, que nos supera por completo, es para el maestro Jaspers, lo Circunvalante.

Y es el arte, precisamente, por ejemplo en el exquisito estilo del pintor barroco Giovanni Battista Gaulli mejor conocido como Baciccio, el que nos acerca sensiblemente, a lo que Plotino trata de hacernos pensar, y Jaspers comprender: una vía para experimentar la infinitud de lo Circunvalante. Por ejemplo en el extraordinario fresco de Baciccio, titulado “Adoración del nombre de Jesús” , en esa fastuosa escena celestial en la que ángeles y bienaventurados levitan grácilmente entre una lluvia de brillos etéreos, rodeando en una dinámica espiral de trascendencias a la Santísima Trinidad, radiante y pura. En todo este despliegue de detalles, acaso Baciccio hubiese intentado tratar de plasmar al Cielo entero por obra de su arte, para limitarlo; y así, en un admirable sacrificio, aludir a aquello que está más allá de su afán expresivo: el silencio de lo Circunvalante, la esencia inasible y milagrosa del mundo, que acaso Baciccio hubiese podido tocar y sentir en arrobos sublimes, pero solo a costa de extenuar su arte, en una ofrenda tan hermosa como la que hace una estrella nova en honor del Universo que la rodea.

Tanto Jaspers con sus hondas reflexiones, como Baciccio con su manifestación pictórica hecha de luz poesía, son pasajes hermosos de lo que el maestro alemán denominó como la escritura cifrada del ser: la manera como el Cielo se recuerda en nosotros, en nuestras expresiones hechas Cielo y mundo, en una contemplación eterna de sí.

Apuntes sobre HR Giger

Posted by Jesus Ademir Morales On Marzo - 3 - 2009

giger-necronom-v-medium1.- En la obra del suizo HR Giger se puede vivenciar una circunstancia de hiperrealidad que en ciertos momentos visionarios Jean Baudrillard anticipó aciaga y lucidamente. Poco a poco, las sociedades se han vuelto tan complejas, que el sujeto se ha difuminado ante el objeto, o más bien, han entrado en alternativas maneras de relacionarse con las cosas: antes el objeto era el medio por el cual el sujeto realizaba toda suerte de deseos, fantasías o anhelos; hoy es todo lo contrario, el sujeto en fuga no es más que una prolongación del artefacto mismo en la realidad. La preeminencia incontrolada de la tecnología ha logrado convertir la corporeidad en un artefacto más: el declive de todos los relatos instauradores, nos ha dejado en un ámbito vacío, en donde individuos sin fundamento se aferran desesperadamente a una suicida relacionalidad ultrafáctica con su entorno: lo natural se inmola voluntariamente en lo patente, concreto y tangible del artificio. Las creaciones de Giger, sus densos universos de seres biomecanizados, bien pueden ser los entornos que Baudrillard vaticinó, en donde el cuerpo humano paulatinamente se va tornando superfluo: la conducta cristalizada en determinadas formas de ser, sin ser, vinculada a pantallas de control y terminales de mando. En palabras del sociólogo francés “Lo real como un gran cuerpo inútil”.

2.- Al mismo tiempo, las dantescas criaturas de Giger, sus infiernos posindustriales se asemejan mucho a una representación conmocionante del regreso al ente comentado por Heidegger, con respecto a ciertos planteamientos de Nietzsche. Para Heidegger, el autor de Zaratustra nunca se ocupa del ser mismo, sino que desplaza la problemática para comprender al ser como valor, lo cual, a su juicio, no es más que una condición para el ente, en tanto que la realidad será para Nietzsche explicada desde el ente mismo. Toda metafísica, de acuerdo Heidegger, niega al ser como ente, para luego, a continuación, al seguir los derroteros de su esencia, volver a él. Y si bien Heidegger cimentó su propia reflexión como una vía para pensar al ser desde el ser mismo; parecería que Giger eligió el camino opuesto, y se atrevió a explorar ese Nietzsche vital e imperioso, pensado por Heidegger, que se aventura a retornar el valor, pero ilimitadamente- postracionalmente- al ente, como el ser mismo, en el que es posible transmutar (se) en posibilidades infinitas y fascinantes. El célebre Alien cinematográfico de Giger, terrible y bestial, podría ser más humano, todo un ultrahombre en el sentido nietzscheano, de lo que su apariencia indescriptible nos devela.

La figura de Francesco Petrarca

Posted by Jesus Ademir Morales On Marzo - 2 - 2009

Francisco Petrarca ilustra la estampa del estudioso humanista por antonomasia, dedicado por entero al cultivo del latín, comprendido como la vía expresiva natural para la plena manifestación de un hombre de letras, puesto que por su misma esencia de koiné antigua puede ser utilizado para desarrollar cualquier género o manera literaria, como por ejemplo, el epistolario, o la reflexión personal del “Secretum”.

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Petrarca es un espíritu que se torna más profundo, conforme a su progresivo intento de perfección, mismo que lo condujo a reescribir sus obras una y otra vez, en especial aquella que él mismo consideraba como de escasa importancia, tal es, el “Cancionero” pero que, no obstante, fue este trabajo el que le ganó un lugar imperecedero en el panteón de las glorias de la cultura.

Sin embargo, la imagen de Petrarca que más perdura, en la memoria perenne de las generaciones, es la del enamorado sublime, que se dedica a venerar los sitios en donde ha contemplado a Laura, su musa, su amor ideal; Petrarca busca el sortilegio de trascendencias que su dama de pensamientos ha dejado en la Tierra, aun mucho después del final de los días de la hermosa joven.

La vivencia de la evocación de un amor no concretado, forjado de suspiros contemplativos y anhelos de reflexión, con la fuerza de otredades suficiente para colmar de alteridad el paraje del encuentro o de la aparición interna de la etérea beldad; la magia de un ideal femenino e inspirador de arte, la ofrenda de la expresividad vital del poeta, a su princesa de cristal, capaz de permitir el verlo todo, a través de la diafanidad de su pureza, son los núcleos de interés que despierta la admirable sombra del Petrarca. Esta imagen rebosante de nobleza y sabiduría poética, supera por completo la presencia del Petrarca de carne y hueso, del escritor genial que deseaba ser recordado de otra manera a como persiste en la memoria de todos los amantes de la verdadera poesía, la del alma en verso, la del verso ofrenda, en aras de luz absoluta.

Un ejemplo exquisito de esta perspectiva, en donde la grandeza artística de Petrarca impone sobre su recuerdo un aura de divina hondura, lo encontramos en la pintura de Arnold Böcklin titulada “Petrarca en la fuente de Vaucluse”. Obsérvese como Böcklin, un indagador de las oscuras simas del alma humana, concentra toda su fantasía en la sobriedad magistral de la representación del inmortal poeta, experimentando a plenitud su soledad.