Vamos a hacer un repaso de los cortos de animación que finalmente competirán en los Oscar.
French Roast, de Fabrice O. Joubert
(Francia) Un rico hombre de negocios entra en un lujoso café parisino. De repente, se da cuenta de que ha perdido la cartera, y comienza a pedir cafés para hacer tiempo…
Sí, en efecto es uno de esos cuento-moraleja. Personalmente, el que más me ha gustado.
Granny O’Grimm’s Sleeping Beauty, de Nicky Phelan y Darragh O’Connell
(Irlanda) Una peculiar abuela explica un cuento para (no)dormir a su aterrado nieto. El corto mezcla de forma muy original la animación clásica con la de 3D. Lo mejor: la cara de pánico del niño al inicio de la animación. Ah, y su página web.
La dama y la muerte, de Javier Recio Gracia
(España) Sí, España se ha colado en la carrera de los Oscar con este corto que nos describe el camino de una anciana hacia la muerte. Admirables la forma de tratar un tema tan delicado a la vez que polémico y las similitudes de los personajes con los ya clásicos de la animación en 2D (¿o acaso no podría ser este médico el hijo no reconocido de Gastón de la Bella y la Bestia?).








