Las 32 direcciones apuntan a J.A. Cebrián

Posted by Pablo Soriano On Febrero - 7 - 2010

Ya han pasado más de 2 años de aquel fatal acontecimiento y todavía se me pone la piel de gallina cuando escucho algún comentario o cuando recuerdo aquellas noches enganchado al transistor escuchando la voz del maestro Juan Antonio Cebrián.

En realidad, si conozco algo de la cultura que me rodea, ya sea cine, historia, literatura o ciencia, es gracias a él y gracias al programa que dirigía, La Rosa de los Vientos, con lo que era imperdonable que mi debut en este blog no fuera dedicándoselo a él.

Nacido en Albacete a finales de 1965, fue periodista, escritor y locutor de radio. Los programas que le dieron la fama fueron Turno de Noche, al comienzo, y la ya mencionada Rosa de los Vientos. La cantidad de libros que ha escrito es sólo comparable al número de premios que ha recibido en vida.

Yo, demasiado joven para admirarle en su Turno de Noche, me aficioné a su programa los domingos por la noche, cuando no podía escuchar a Iker Jiménez y sabiendo que todas las emisoras hablarían del tema taurino que, respetándolo, no me atrae en absoluto. Empecé por ahí, escuchándole durante unos minutos a partir de la 1 de la mañana y terminé por descargarme los podcast de todos los programas para poder disfrutar de las clases magistrales que eran para mí las noches de los fines de semana.

Así, cuando aquella noche del 20 de octubre de 2007 escuché aquel comunicado que dio Onda Cero, tuve que pasarme la noche dando vueltas en la cama intentando buscar la tranquilidad del sueño sin terminar de creerme la noticia. Rezaba así:

“Ha fallecido Juan Antonio Cebrián, de repente, por culpa de un infarto traicionero que llegó esta tarde sin avisar, sin darle ocasión a Juan Antonio de despedirse de ustedes, la familia de los oyentes de Onda Cero y la familia de sus oyentes de ‘La Rosa de los Vientos”

Así, los homenajes empezaron a salir de la nada hasta el día de hoy, día en que vuelvo a recordar al maestro que tantas buenas historias me ha contado y muchas de las cuales os iré narrando en el tiempo que pase escribiendo en este blog que me ha dado la oportunidad de expresarme. Como diría el maestro: Fuerza y honor!

Homenaje a Juan Antonio Cebrián

El juego de los dioses

Posted by Jesus Ademir Morales On Junio - 10 - 2009

quintana-roo-riviera-maya-xcaret-maya-ball-game-photo-by-riviera-mayaAunque generalmente el baloncesto se considera una invención del canadiense James Naismith, acaecido en las postrimerías del siglo XIX; lo cierto es que su planteamiento primordial se ubica en ciertos estratos de la conciencia colectiva que podrían remontarse a la más remota antigüedad.

Nosotros deseamos defender la postura que lo acerca más, en su intencionalidad señera, a la tradición del juego de pelota mesoamericano. Este deporte, en el ámbito de las grandes civilizaciones prehispánicas, como la tolteca, la nahua, o la maya, tenía hondas connotaciones religiosas, políticas y sociales que potencializaban su popularidad y su trascendencia entre los participantes de estas admirables culturas.

En una cancha de más de cien metros de longitud, varios jugadores protegidos con petos, corazas, coderas, rodilleras y penachos trataban de hacer pasar una sólida (en serio) pelota de caucho a través de unos aros de piedra suspendidos en lo alto de muros monumentales.

Se trataba de un ritual muy importante para los mesoamericanos, ya que en las partidas se rememoraba los orígenes del universo, evocando en cada jugada mitos tan relevantes como el nacimiento del maíz o la aparición de los cuerpos celestes.

Uno de los mitos que más se recordaban en el juego de pelota, dentro de la tradición maya, era el de las hazañas de los Dioses Gemelos Hunahpú e Ixbalanqué- una suerte de Castor y Polux de México y Guatemala- que por medio de su astucia y valentía guerrera combatíeron a los seres del inframundo.

De acuerdo a leyendas recogidas en documentos como el gran Popol Vuh, un tesoro de tradiciones de los Quiche centroamericanos, los Dioses Gemelos fueron gestados en las misteriosas cavernas de Xibalbá, cuando el divino Hun-Hunahpú se unió a la preciosa doncella Ixquic. Al quedar en cinta la joven fue protegida por Ixmukané, una diosa que cuidaba de los hijos mayores de Hun-Hunahpú, quien, por su parte escapaba de los altivos Señores de Xibalbá.

Tras dar muestras de su poderío al deshacerse de sus hermanos mayores, que los incordiaban, Hunahpú e Ixbalanqué retaron en el juego de pelota a los temperamentales Señores de Xibalbá. Como consecuencia del juego, los Dioses Gemelos visitaron el Inframundo, para afrontar diferentes peligros y lograr numerosas hazañas. Finalmente, al salir airosos de todas ellas, los Dioses Gemelos fueron bien recompensados: Ixbalanqué fue transformado en la Luna, y Hunahpú en el brillante Sol.

Así entonces, el entusiasmo que despierta el baloncesto de nuestros días entre millones de aficionados, se puede entender mejor si lo visualizamos como una celebración jubilosa a la persistencia de las fuerzas vitales que nos motivan, y la chispa de ingenio y sagacidad divina que nos sonríe en cada parte del universo.

La ideología, la deuda y el ser

Posted by Jesus Ademir Morales On Junio - 8 - 2009

money_treeSe ha acrecentado considerablemente el interés por los temas económicos, luego de la catástrofe financiera que se ha desencadenado en los últimos meses. Y es que no solo las estructuras de los mercados se han visto rebasadas por ciertos eventos externos, que se pensaban ajenos a su injerencia, sino que, paradójicamente, se ha patentizado que no existe un dominio de lo humano que no esté en relación directa con el modo en el que se llevan a cabo las transacciones económicas en el mundo.

Esto no quiere decir que los discursos económicos se constituyan como el nuevo logos que rija los avatares de la realidad, sino más bien que el dinero y la forma de relacionarnos con este, ha evidenciado una, de entre tantas otras, disimulada forma de subjetividad que poco a poco va manifestando sus inéditas particularidades.

En este sentido, vale la pena retomar el concepto de ideología manejado por el pensador estructuralista Louis Althusser. En su importante obra “Ideología y aparatos ideológicos del estado” Althusser construye una noción de ideología basada en ciertas nociones de los psicoanalistas Freud y Lacan, específicamente en las de lo imaginario y la fase del espejo.

Para Althusser, las ideologías son dispositivos represivos, estructuras reguladoras de lo real, que condicionan la posibilidad de todo “yo”, es decir, de toda posible subjetividad. Las ideologías son constructos imaginarios de identidad propia, que regulan la relación de un individuo con su sociedad.

Desde esta perspectiva althusseriana, es en donde proponemos estudiar la situación de la deuda, uno de los mecanismos económicos, de más consecuencias existenciales. Y así, podemos ponderar el análisis de los posibles factores que producen el endeudamiento de una persona, pero no para verse libre de estos compromisos monetarios- puesto que si identificamos las deudas como ideologías, veremos que son eternas y ahistóricas: no son, no están, solo se acuerdan, se pactan; siempre ha sido así – sino, más bien, para ver que es posible construir formas de libertad novedosas y positivas, que parten de una permanente situación de endeudamiento.

Así como la historia, según Althusser, no tiene sujeto que la protagonice, ni destino a ser cumplido, así de igual manera la realidad económica es solo un azaroso juego de espejos, pero que sin embargo constituye el campo de posibilidad de las instituciones humanas. Por eso es tan importante estudiar los fenómenos económicos a conciencia: para comprobar que hay mucho más allá, pero solo después de ellos. Es un camino de un solo sentido, que debe ser transitado con lucidez y buen juicio.